El profesor Toshiro Kanamori, es un profesor de primaria de un barrio periférico de Japón. Una escuela cualquiera, pero no una clase cualquiera la de dicho profesor.
Ha conseguido crear en ese aula un pequeño mundo de interelaciones sociales "ideal" a todos los niveles, demostrando, que desde edades tempranas se puede basar la vida en el respeto y la empatía y así, como si de un trampolín se tratara, llevar a cabo una vida en libertad. Enseñando a expresar los sentimientos con risas y lágrimas
El resultado, convivir en armonia con nosotros mismos y con los demás, aceptando el origen de nuestra felicidad y de nuestra tristeza, expresando así los sentimientos con caricias, risas y lágrimas.